Sol Serrano: primera mujer en ganar el Premio Nacional de Historia

Por primera vez, desde su creación en 1974, el Premio Nacional de Historia fue entregado a una mujer: se trata de la historiadora y académica, Sol Serrano.

La historiadora es conocida por sus investigaciones, específicamente las del área de la educación. Su libro “Universidad y Nación” es uno de los más reconocidos del rubro y ha contribuido constantemente al debate público.

Serrano postulaba por tercera vez al premio, apoyada por el Instituto de Historia UC y de variadas personalidades, entre ellas Sonia Montecino y Lucía Santa Cruz. Sol logró imponerse a las candidaturas de Victoria Castro de la Universidad de Chile, Luz Méndez de la misma institución y Bernardo Arriaza de la Universidad de Tarapacá.

El jurado que tomó la decisión estuvo compuesto por distintas autoridades, entre ellos la nueva ministra de Educación, Marcela Cubillos; Ennio Vivaldi, rector de la Universidad de Chile; Julio Pinto, el anterior ganador y Alejandro Guzmán, representante de la Academia Chilena de la Historia.

El premio consiste en una suma cercana a los $13 millones y una pensión vitalicia de 20UTM.

Cabe destacar que Serrano se licenció en 1977 de la UC y realizó un Master of Arts en la Universidad de Yale. En 1993 obtuvo un doctorado en Historia en la UC y el año 2000 recibió la prestigiosa beca John Simon Gugganheim Fellowship, otorgada a solo tres historiadores chilenos desde su fundación en 1925.

El jurado lo integraron la nueva ministra de Educación, Marcela Cubillos; Ennio Vivaldi, rector de la U. de Chile; Patricio Sanhueza, rector de la U. de Playa Ancha y representante del Consejo de Rectores; Alejandro Guzmán, representante de la Academia Chilena de la Historia, y Julio Pinto, como último ganador.

Educación y política

Nacida en Santiago en 1954, hermana de la escritora Marcela Serrano y de la periodista Margarita Serrano, la autora premiada es master de la Universidad de Yale y doctora en historia de la UC, y se ha especializado en temas vinculados a educación y la secularización del Estado. Entre sus obras destacan Universidad y nación, Chile en el siglo XIX; Qué hacer con Dios en la República, y los dos volúmenes de Historia de la Educación en Chile, en coautoría con Macarena Ponce de León y Francisca Rengifo.

Su obra más reciente es El liceo, un ensayo en torno a una de las figuras esenciales de la educación republicana hasta los años 60, como propone la historiadora. En el texto, dice, hay “una postura sobre la conciencia histórica, la política y la comunidad cívica. Creo que la política abandonó el relato histórico de sí misma y ese abandono hizo líquido -que no es lo mismo que decir que liquidó, o quizá sí- el espesor de la política. Creo que el libro redondea y, en cierto sentido, concluye una larga fase de la pregunta que me ha obsesionado: cómo se crean los vínculos políticos modernos en un Estado y en una democracia representativa”.

Hace dos años, con motivo de la reedición de su libro Universidad y nación, Sol Serrano decía a La Tercera que le gustaría formular una pregunta a los candidatos a la presidencia: qué ha leído de historia de Chile. En su opinión, la clase política actual “no sabe historia de Chile. En las últimas décadas, los presidentes que sabían, que la llevaban dentro, son Aylwin y Lagos, ambos formados antes del 73”. La investigadora agregaba que “la historia larga de Chile, que está siendo muy cultivada por las generaciones jóvenes de historiadores, está clausurada en el análisis y en la conciencia política”. Es por eso, afirmaba, que hoy “sólo hablamos de memoria, pero no de historia. Ambas son dimensiones del pasado en el presente. No se excluyen, ambas son fundamentales. Pero no son intercambiables”.

El tercer tomo de su Historia de la Educación en Chile está previsto para ser publicado en septiembre por el sello Taurus.

Fuente: http://culto.latercera.com y