Recomendaciones para proyectos de remodelación

Paula Pintos.- A medida que la tecnología avanza, también lo hace la arquitectura y construcción. Los arquitectos y diseñadores ahora tienen infinitas herramientas y recursos para diseñar y construir las ciudades de hoy y del mañana. Por muy prometedor que esto suene, las nuevas construcciones además están consumiendo los ya limitados recursos del planeta más rápido de lo que podemos permitir.

Esta situación deja  al arquitecta (o) con la responsabilidad de un reto importante: la rehabilitación y la reutilización del entorno ya construido. Es decir, aplicar el pensamiento y diseño creativo para rescatar e incorporar edificios viejos o históricos que ya existen en el presente, a nuestra arquitectura diaria, adaptándolos a través del tratamiento indicado.

Hay tantas formas de implementar esta reutilización y renovación, como edificios en el mundo, por lo que las primeras preguntas suelen ser por dónde y cómo empezar. ¿Por qué son importantes este tipo de proyectos y cómo abordarlos?

¿Por qué es importante reutilizar y remodelar?

Conversando con Alejandro García Hermida, Profesor de Intervención en el Patrimonio Arquitectónico de la Universidad Alfonso X el Sabio en Madrid, habla de «la preservación de la historia, la cultura y la identidad propias; el mantenimiento de conjuntos urbanos y edificios de una calidad y una belleza sólo difícilmente alcanzables en un mundo dominado por la visión a corto plazo, los sucedáneos y el individualismo». El reto está en «transformar y renovar edificios y estructuras urbanas o suburbanas para aproximarlos a modelos más eficientes, bellos, sostenibles y favorables para el bienestar de la comunidad que los habita». Es una forma de mantener intactas las memorias, la historia y la identidad.

Rick ten Doeschate, socio de Civic Architects, arquitectos del proyecto LocHal Library, en Tilburg, Holanda, dice «es una buena idea y además sostenible, considerar el uso de lo que ya tenemos, antes de añadir algo nuevo. Es francamente un poco ridículo y perezoso no explorar la rehabilitación de un edificio. Hay mas que simple pragmatismo. Rehabilitar es una forma efectiva de alzanzar una complejidad poética. La perfección generalemte es algo aburrida, los edificios más interesantes traen consigo las marcas de diferentes épocas e ideologías de diseño.»

Particularmente en el caso de LocHal Library, hubo un análisis previo en la narrativa del edificio original, el cual fue un taller de construcción y reparación de trenes, siendo además un lugar crucial definiendo el perfil industrial y de trabajo de la ciudad de Tilburg. «A través de la conversión de la estructura vacante en una biblioteca pública, el tipo más generoso de edificio público, y al mismo tiempo creando un espacio de trabajo, la historia de ‘acero y sudor’ vuelve a estar presente ante un mayor público y generaciones futuras».

Si hablamos de sostenibilidad, la renovación de edificios existentes evitan el uso innecesario de materiales y reduce residuos de demolición y construcción, a través del aprovechamiento de aquellos materiales que ya se encuentran en el lugar. La reducción significativa del movimiento de nuevos materiales a la obra, también contribuye a proteger el medio ambiente. Alejandro además plantea la ventaja de que «una vez sencillamente adaptados los edificios a las demandas actuales, desde parámetros sociales, económicos y ecológicos de tejidos urbanos y edificios que fueron originalmente concebidos para no depender de un excesivo consumo de combustibles, construidos con materiales fácilmente reutilizables y apenas contaminantes».

¿Qué debemos tener en cuenta antes de abordar un proyecto de renovación?

Una vez que entendemos porqué es importante renovar y adaptar nuestro entorno ya construido, es importante hacer un profundo análisis del sitio y de la historia del edificio para discernir que elementos pueden ser rescatados y cuales deben ser eliminados. Según Alejandro, existe «la necesidad de conocer su historia y de comprender su funcionamiento constructivo y estructural, para evitar la introducción de materiales y técnicas ajenas a él que puedan llegar a dañarlo incluso a corto o medio plazo».

n’UNDO es una oficina de arquitectura, urbanismo e investigación, que aporta una visión muy interesante cuando hablamos de adaptar y darle nuevos usos a edificios y ciudades. En su ‘manifiesto’ proponen «entender que la arquitectura, el urbanismo y la ordenación territorial no implican únicamente construcción y producción, también reparación, cuidado, limpieza y recuperación» y proponen «reutilizar, regenerar, revertir, recuperar, rehabilitar, revitalizar, reubicar, restituir como frente a la nueva construcción, la puesta en valor de lo existente».

Estas declaraciones son de utilidad cuando debemos tomar conciencia en cuanto a lo que implica trabajar en un edificio antiguo de manera que nos aseguremos de tomar las mejores decisiones. A veces, puede pasar que la más mínima intervención sea la más beneficiosa para el edificio. Al final, esta investigación y análisis debería llevar a un plan de proyecto preciso que resulte en una renovación exitosa, pudiendo salvar al edificio del inevitable paso del tiempo, dándole un nuevo uso y vida, manteniendo además su integridad y características que lo hacen único.

¿Cómo abordar este tipo de proyectos? 

– Decidir la intervención correcta para el edificio.Las diferencias entre cada tratamiento (preservación, rehabilitación, restauración y reconstrucción) implican mas o menos intervenciones y distitnas técnicas constructivas. Elegir la forma más adecuada teniendo en cuenta el estado físico actual del edificio, la nueva propuesta de uso, y los códigos y reglamentaciones del lugar.

– Adaptar un edificio a un nuevo uso compatible a través de la reparación, alteraciones, y adiciones mientras se mantengan las características que le otorgan el valor histórico, cultural y arquitectónico. Es importante entender que algunos nuevos usos que puedan llegar a tener los edificios implicanmodificaciones que no necesariamente preservarían el carácter histórico o arquitectónico del mismo. En este caso, deberían evitarse.

– Seguir indicaciones, guías y recomendaciones específicasde tratamientos de restauración para cada material (mampostería, madera, metales) y elementos del edificio (techos, aberturas, entradas, sistemas estructurales, sistemas mecánicos, interiores y acabados).

– Los materiales que deben retenerse en el edificio deben ser protegidos adecuadamente, garantizando su mantenimiento.Si se generan alteraciones de mayor envergadura, como por ejemplo, el reemplazo de algún elemento, esta nueva incorporación debe estar diseñada de manera tal que el los elementos que definen el caracter histórico o propio del edificio, no se vean afectados de manera negativa.

– En caso de ser necesarios tratamientos químicos y físicos, deberán ser lo más amables posible, evitando tratamientos que puedan dañar cualquier característica histórica o específica del edificio.

– Los sistemas estructurales deben ser correctamente identificados, retenidos en el edificio y bien preservados.

– El acondicionamiento climático debe garantizar un confort climático sostenible pero siempre preservando la carácter arquitectónico del edificio.

– Los nuevos elementos introducidos en el edificio deben ser compatibles con el resto de la construcción pero a la vez es altamente recomendable que dichos elementos se diferencien de la misma. De esta manera los nuevos elemenos no se convierten en imitaciones mediocres.

Llevar a cabo un proyecto de renovación es ciertamente un reto pero también es muy gratificante. Debemos recordar que cada edificio tiene un caracter único y que los procedimientos y las decisiones son específicas a cada proyecto. Los equipos que lleven a cabo esta tarea deben estar sumamente comprometidos y tener la capacidad de adaptación ya que este tipo de proyectos presentan situaciones impredecibles a medida que se desarrollan. Al final, la recompensa yace en tener la posibildad de salvar una parte de la historia, añadiéndole un valor contemporáneo, y dándole nuevas funciones para la vida diaria en el presente.

Fuente: Archdaily