La Unión Europea trabaja en una bioeconomía sostenible y circular

Los recursos biológicos de la Tierra son limitados y, con demasiada frecuencia, los humanos explotamos esta riqueza con muy poca visión de futuro.

La Unión Europea trabaja en el uso sostenible de estos bienes de origen natural y en su aprovechamiento como fuente de desarrollo económico y social. En una de las iniciativas para hacer realidad esta doble apuesta por la protección ambiental y el crecimiento de la economía, la Comisión Europea ha presentado este mes de octubre las lineas básicas del nuevo plan de acción basado el desarrollo de una bioeconomía sostenible y circular.

La bioeconomía engloba todos los sectores y sistemas que tienen como base a los recursos biológicos. La Unión Europea incluye en esta ámbito a la agricultura, silvicultura, pesca, alimentación y bioenergía (incluida la gestión de residuos orgánicos). Así entendida, la bioeconomía suma un volumen anual de cerca de 2 billones de euros y unos 18 millones de puestos de trabajo; además de ser un sector clave para incentivar el crecimiento en las zonas rurales.

“Necesitamos un cambio de sistema en lo que se refiere al modo en que producimos, consumimos y descartamos los productos. Desarrollando nuestra bioeconomía podemos encontrar nuevos e innovadores modos de suministrar alimentos, productos y energía sin agotar los recursos biológicos limitados de nuestro planeta”, ha explicado Jyrki Katainen vicepresidente de la Comisión Europea responsable de Fomento del Empleo, Crecimiento, Inversión y Competitividad.

“Además, replantearse nuestra economía y modernizar los modelos de producción no tiene que ver solo con el medio ambiente y el clima: existe también un enorme potencial en lo que se refiere a los empleos verdes, en especial en zonas rurales y costeras”, destaca el vicepresidente Katainen.

Las líneas básicas avanzadas por el ejecutivo comunitario en este ámbito se agrupan en tres grandes bloques y tienen como objetivo reforzar los sectores de la Unión Europea con base biológica, aportar los recursos necesarios para acelerar la implantación de un modelo de bioeconomía avanzado y sostenible; y disponer de conocimiento científico y apoyo político para proteger el medio ambiente, entendiendo las “limitaciones ecológicas de la bioeconomía”, según ha destacado la Comisión.

La estrategia en bioeconomía fue una de las propuestas presentadas en el 2012 por el presidente de la Comisión en la carta de intenciones para el crecimiento y la inversión, dirigida a los presidentes del Parlamento Europeo y del Consejo.

Entre otros apartados que se pretenden concretar ahora, la Comisión Europea propone crear una plataforma de inversión sobre bioeconomía circular con una dotación de 100 millones de euros, elaborar un calendario estratégico para la implantación de sistemas alimentarios y agrícolas sostenibles; y poner en marcha acciones piloto para desarrollar la bioeconomía en zonas rurales, costeras y urbanas (por ejemplo en torno a la gestión de los residuos o el almacenamiento de carbono).

El primer debate en profundidad sobre la propuesta en materia de bioeconomía, con la participación de los principales agentes implicados, se llevará a cabo en una conferencia especializada programada para mañana 22 de octubre en Bruselas.

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Fuente: La Vanguardia