Elisa Leonida Zamfirescu: primera mujer ingeniera del mundo

Nuestra mujer científica de esta semana es Elisa Leonida Zamfirescu, una mujer apasionada de la ciencia que se convirtió en la primera ingeniera en el mundo, al acceder a la educación universitaria y no desistir en el intento a pesar de las dificultades.

Nació el 10 de noviembre de 1887 en Galati, Rumania. Después de acabar el instituto intentó inscribirse al Colegio Puentes y Caminos de Bucarest, pero fue rechazada debido a los prejuicios sexistas. Lejos de rendirse, partió hacia Berlín, donde volvió a intentarlo, esta vez en la Universidad Técnica Charlottemburg. En 1909, al registrarse, el decano trató de convencerla de que renunciara, citando ” los tres K” (kirche, kinder, küche –iglesia, niños, cocina) que definían el perfil de la mujer en aquella época.


Sin embargo, sus compañeros la ignoraban. La historia dice que uno de sus profesores, al verla en la sala de clases, gritó: «La cocina es el lugar de las mujeres, no la Politécnica». Se graduó en 1912 con honores, siendo denominada por el decano como “la más diligente de los diligentes”.

Tras graduarse, volvió a Rumanía donde desarrolló su trayectoria profesional en los campos de matemáticas, física y química, llegando a ser nombrada directora de los laboratorios del Instituto Geológico de Rumanía. En el Instituto desarrolló importantes estudios en torno a la identificación y análisis de nuevas fuentes de energía como carbón, petróleo de esquisto bituminoso, gas, cromo, bauxita y cobre, todos ellos recogidos en dos monografías “Contribuciones al estudio de la bauxita en Rumanía” (1931) y “Estudio químico del cromo en las Montañas Orsova” (1939). Paralelamente desempeñó la docencia, impartiendo las materias de física y química, en la escuela femenina “Pitar Moş” y en la Escuela de Mecánica y Electricidad de Bucarest.

Su carrera supuso un gran avance para la introducción de la mujer en el ámbito la ingeniería, fue la primera mujer miembro de la Asociación Rumana de Ingenieros (AGIR) y miembro de la Asociación Internacional de Mujeres Universitarias. Ejerció hasta 1963, año en el que se retiró a los 75 años edad, y murió el 25 de noviembre de 1973.

Hoy su nombre es prácticamente desconocido, pero no debemos olvidar que allanó el camino de las aspirantes a ingenieras que vinieron después, pues demostró que las mujeres pueden ocupar puestos que en un principio parecían impensables para el sexo femenino.

Fuente: omicrono y mujeresconciencia