El transporte como parte fundamental del sistema económico

Opinión | Nery Escalante

En México, el 19.3 por ciento del gasto corriente de las familias se utiliza en transporte, lo que representa entre el cuatro y el siete por ciento del Producto Interno Bruto (PIB) total en nuestro país según información recabada en el anuario estadístico del INEGI, (2017).

Los medios de transporte son de vital importancia para el desarrollo económico de cualquier país. Mediante ellos, es posible desplazar todo tipo de mercancía, materia prima y productos elaborados, así como también el traslado de personas, por trabajo, diversión o esparcimiento.

El transporte en si mismo no produce bienes de consumo tangibles pero hace posible que estos se produzcan al trasladar diariamente a millones de trabajadores.

No educa, pero lleva hasta sus centros de estudios a miles de estudiantes. No proporciona diversión ni esparcimiento, pero apoya y hace posible el desarrollo de estas actividades.

El transporte está vinculado al desarrollo de cualquier economía. En nuestro país se encuentra íntimamente relacionado, la creciente necesidad de movilizar bienes, materias primas  y personas ha impulsado el crecimiento, y la búsqueda de mejores y con menores costos.

Según Cetmo (2005) el transporte debe contribuir al desarrollo y a la sostenibilidad del sistema económico y social. Para ello, existe la necesidad de cambiar las pautas de movilidad. Pero además, un segundo elemento crucial para intentar hacer compatible transporte y sostenibilidad es la intermodalidad. En cualquier caso, el hecho es que las empresas de transporte van a tener que incluir la sostenibilidad de una manera no epidérmica sino profunda en sus planes operativos y en la elaboración de sus ofertas.

El transporte es esencial para mejorar la eficiencia de las ciudades y disminuir las diferencias de oportunidades entre las personas de distintos estratos sociales.

Esto define que la falta de oportunidades de la gente con menos recursos para acceder a los empleos y servicios es un elemento importante de la exclusión social que define a la pobreza urbana, por lo que un transporte  eficiente, que conecte los diversos puntos de personas con sus centros de trabajo favorece a un mejor funcionamiento del sistema económico.

Desde la perspectiva social, el autotransporte de pasajeros satisface la movilidad de los usuarios que lo requieren pero al hacerlo consume combustibles, utiliza la infraestructura nacional, enfrenta los riesgos de accidentes y genera impactos ambientales no deseados.

La relevancia económica del transporte en general se refleja por su participación porcentual en el producto interno bruto (PIB), dentro de la figura 1 podemos observas los porcentajes de participación de las ramas económicas: Comercio, alquiler de inmuebles y transporte en el total de los principales sectores económicos del sistema de cuentas nacionales del INEGI, en el periodo de 2003-2008

Las políticas de transporte público pueden atenuar esta pobreza, tanto por su contribución al crecimiento económico como por la introducción de un sistema social acorde  en la reducción de la pobreza en aspectos como la inversión en infraestructura, la planificación de los servicios de transporte público y las estrategias de subsidio a las tarifas y de financiamiento.

 Externalidades del transporte público

Según Pujol (2003), El sistema de transporte público genera externalidades positivas como son:

  • Es esencialmente “abridor de oportunidades” para niños, adolescentes y personas de la tercera edad que pueden valerse por sí mismos, pero que no tienen oportunidad de manejar.
  • Como transporte masivo, abarata costos de traslado de pasajeros.
  • Es capaz de usar el escaso espacio físico de las vías más eficientemente que el automóvil
  • Puede generar menos consumo de energía y contaminación por pasajero transportado. Según Pujol, (2003
  • La demanda de transporte es una componente de los procesos productivos que le permite a las empresas buscar insumos y mano de obra mejores o más baratos en lugares más lejanos
  • De manera análoga, permite a los trabajadores ampliar la búsqueda de trabajos a lugares más lejanos en busca de actividades más apropiadas a sus deseos y capacidades y/o mejor pagadas
  • Transporte como integrador de mercados dentro de una ciudad abre oportunidades de trabajo, estudio y recreación
  • Las conexiones de transporte con exterior son esenciales para aumentar la competitividad de las empresas, comunidades y ciudades.
  • Transporte interurbano de pasajeros, la movilidad de las personas, requiere mayor demanda de transporte.
  • Transporte de carga, es indispensable mayor transporte para el movimiento de la carga.

El diseño tecnológico  de nuestro transporte, la estructuración y diseño en rutas, redes y sistemas compatibles con nuestras ciudades, son factores que promueven un buen servicio.

Por otra parte Jiménez (2002), menciona que el transporte de carga es uno de los elementos más críticos, de los más importantes pero de los menos entendidos en la cadena de suministro. Las empresas hoy día están pensando cómo vender por internet. Sin embargo, muchas no han pensado en cómo planificar el envío de los productos, supeditándose a las empresas ya creadas y que tampoco están modernizándose. Las empresas podrían incrementar sus ventas aprovechando la tecnología de la información, pero siempre van a encontrar que la logística de aprovisionamiento y distribución será una enorme barrera imposible de coordinar en línea con los clientes.

La cadena de abastecimiento consiste en todas las etapas involucradas, directa o indirectamente en el proceso, desde los proveedores de materia prima, hasta la distribución de los productos terminados ya sea para su almacenamiento o para su consumo final.

Dentro de este sector, las dos principales actividades generadoras del PIB son el grupo automotor de carga y el grupo automotor de pasajeros; el grupo de transporte aéreo, que es el único competidor del transporte de pasajeros, es el quinto en importancia.

Roldan (2005), dice que el proceso de fragmentación en la producción está dando paso a los llamados sistemas logísticos internacionales de producción integrada, la mayoría de los cuales están conformados por empresas productivas y de servicios, entre ellas las de transporte.

Las grandes empresas tienen la posibilidad de instalarse en cualquier parte del mundo, segmentando los procesos productivos, para producir los bienes y servicios donde sea más barato y venderlo donde se obtengan las mayores ganancias, dependiendo en gran porcentaje del transporte accesible en tiempo y costos.

En síntesis, las empresas, tienen como base del progreso tecnológico, el progreso logístico, sobre todo del desarrollo de cadenas de suministro, dividen el proceso de producción en operaciones situadas en diferentes partes del mundo para vender sus productos también a escala mundial,  aprovechando   la reducción de los tiempos y costos de transporte.

Las políticas estructurales acompañadas de una buena planificación de la expansión de la infraestructura del transporte, una desconcentración planificada, una gestión integral de la estructura de uso del suelo, así como la liberalización de los mercados de tierras pueden ayudar, pero requieren de una cuidadosa coordinación de las políticas en el sector transporte dentro de una estrategia más amplia de desarrollo de la ciudad.


La  MEAP. Nery del S.Escalante May es profesora de la Facultad de Economía de la UADY  y Directora General de la empresa Citra Sa de Cv