CONCEPCIÓN MENDIZÁBAL MENDOZA

La vocación de Concepción fue alimentada por la figura de su padre el ingeniero Joaquín de Mendizábal y Tamborrel, quien la motivo a estudiar heredándole el amor por la ingeniería.

 

El inicio de su educación formal fue durante los años de 1913 a 1917 cuando cursó la educación básica. Posteriormente ingresó a la Normal para Maestras y algunos años después comenzó a tomar clases de matemáticas superiores en la Escuela de Altos Estudios.

Así poco a poco fue abriéndose camino hasta lograr lo que ninguna otra mujer había hecho en un país predominantemente machista como el México de aquellos años.

 

 

Escuela Nacional de Ingenieros

El Palacio de Minería, diseñado por el arquitecto y escultor español Manuel Tolsá, fue sede de la Escuela Nacional de Ingenieros creada en 1782. Este recinto se trató del primer centro de enseñanza e investigación científica en América, el cual sería la cuna de la ingeniería en la Nueva España.

Durante más de 100 años esta escuela tuvo en sus aulas sólo alumnos varones. Para el año de 1900 había 250 estudiantes de ingeniería en el país de los cuales ninguno era mujer. Fue hasta 1921 que cuatro mujeres logran formar parte de la Escuela Nacional de Ingenieros. Sin embargo, ninguna de ellas se había graduado.

En el caso particular de Concepción la falta de un certificado de bachillerato impidió su registro formal a la institución, esto no fue impedimento para que asistiera a los cursos en calidad de oyente. En 1926 logró inscribirse de manera formal y definitiva a los cursos de ingeniería civil. Lamentablemente ese mismo año muere su padre dejando un vasto legado que serviría como impulso ya que Concepción terminó la carrera en 1927.