Alza de precios: la peor caída del sector en 23 años

Este panorama se refleja en todo el país, pero la crisis se agudiza en los estados que por mucho tiempo se han dedicado a la infraestructura relacionada con el petróleo, Tabasco, Veracruz, Tamaulipas y Campeche, particularmente Ciudad del Carmen, al que algunos llaman “pueblo fantasma”.

Por Maribel Miceli Maribel Miceli Maza
Presidenta Nacional del Colegio de Mujeres Profesionales
de la Industria de la Construcción. (CMPIC A.C.)

Tiene la industria de la construcción su peor caída en 23 años, esto debido a diversos factores; en los últimos cuatro años, el aumento al precio del cemento llegó al 50%. En lo que va del 2017 escaló al 27%, con el pretexto de la inflación, ya que indicadores económicos no justifican los aumentos del cemento en la medida que se han dado, pero impactó en un 20.3 % de aumento a la vivienda. Y en los últimos años el incipiente crecimiento económico, la caída en los precios del petróleo, la incertidumbre comercial y el gasto excesivo del gobierno, impactaron en el desempeño de las finanzas públicas. El año pasado los recortes presupuestales dejaron sin recursos a un sinnúmero de proyectos de infraestructura. De igual forma, para este año lo asignado a la SCT, sufrió un recorte cercano al 26% al aprobársele recursos por alrededor de 77 mil 723 millones de pesos y disminuyendo la inversión en proyectos para la construcción de nuevas carreteras y la conservación de las ya existentes, el Gobierno federal asignó este 2017, 49% y 48% menos que en 2016. Si a ello sumamos el “gasolinazo”, el incremento en el acero, la inflación, alza en todos los insumos de la industria de la construcción, la inversión en obra pública registró su mayor reducción de los últimos 22 años. Según estadísticas de la SHCP Entre enero y mayo de 2017, este indicador sumó 231 mil 132 millones de pesos, una reducción de 20.7% anual en términos reales, es la mayor después de la de registrada en 1995, cuando cayó 33%,. Estos factores impactan a nivel nacional y como resultado entre las obras más castigadas destacan las de vivienda con un incremento en su costo de 20.3%; en comunicaciones se redujo la inversión pública en 75.5%; ciencia, tecnología e innovación disminuye el 63.8% y transporte tiene un recorte de 17.9%”.

La Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) de Puebla manifestó su preocupación por la caída de la obra pública de 29% a tasa anual en el primer semestre del año, como consecuencia de la falta de recursos federales. Así lo dio a conocer José Antonio Hernández González, presidente de la Delegación Puebla, quien comentó que los constructores han tenido que dar un giro, en búsqueda de realizar proyectos privados para no perder dinamismo, lo cual representa 68% de la actividad total. Estimó que en el periodo de referencia la participación del sector público se redujo de 60% a 32% en el total, situación que para los constructores prende los focos rojos, ya que hay magnos proyectos del gobierno que no han arrancado.

Este panorama se refleja en todo el país, pero la crisis se agudiza en los estados que por mucho tiempo se han dedicado a la infraestructura relacionada con el petróleo, Tabasco, Veracruz, Tamaulipas y Campeche, particularmente el municipio de Ciudad del Carmen, al que algunos se atreven a decir que es un “pueblo fantasma”.

Los países del mundo para mejorar su economía invierten más recursos en infraestructura, en México se ha actuado en sentido contrario, lo que hace suponer que algo se debe estar haciendo mal en el manejo de recursos públicos en nuestro país.

Y “a río revuelto CEMEX se aprovechó”. Según Milenio Diario en su edición del 01/07/2017, Nota de la Redacción, página 19; Cementos Mexicanos (Cemex) vendió en 150 millones de dólares uno de sus negocios de materiales para construcción en el noroeste del Pacífico estadunidense a Cadmab Materials, que forma parte de la empresa Lehigh Hanson y la subsidiaria en Estados Unidos de Heidelberg Cement Group. En un comunicado emitido a la Bolsa Mexicana de Valores, la empresa dio a conocer el cierre de la transacción e informó que los recursos obtenidos de esta operación serán utilizados principalmente en la reducción de deuda y en lo que denominaron propósitos generales corporativos. El negocio de materiales de construcción consiste en operaciones de agregados, asfalto y concreto en Oregon y Washington. Por ello, se especula que el incremento injustificado del cemento en los últimos años, tiene que ver con los adeudos de la mayor cementera y los traslada al consumidor final, que resulta ser el eslabón más débil.

Estas circunstancias y la competencia desleal que tienen la mayoría de empresas mexicanas en comparación con las extranjeras, como ejemplo tenemos a las españolas OHL y Aldesa, esta última es considerada la responsable del socavón en el estado de Morelos donde perdieran la vida dos personas, ambas han tenido privilegios con asignaciones de obras de gran magnitud, sin transparencia en los procesos de contratación, sin embargo no son las únicas privilegiadas y ha provocado que los constructores mexicanos liderados por el Presidente Nacional de la CMIC Gustavo Arballo Luján, pidan “piso parejo” en las asignaciones de las obras públicas.

Y hablando de privilegios y de competencia desleal, se cuentan también algunas empresas mexicanas; según investigaciones de Arturo Rodríguez García y Areli Villalobos de la Revista Proceso, …”sin importar el cambio de un gobierno a otro, lo cual ocurrirá a fines del próximo año, los empresarios que tienen contratos de obra para la construcción del nuevo aeropuerto internacional (un puñado de personajes cercanos al priismo y, sobre todo, al salinismo) no sufrirán. Desde la presentación del proyecto en septiembre de 2014 quedó claro que uno de los principales beneficiarios sería el magnate Carlos Slim. El yerno diseñó y supervisa la construcción, por ejemplo, del edificio terminal, mientras el suegro, Slim, lo construye a través de sus empresas FCC y Operadora Cicsa, con las que consiguió el mayor contrato asignado hasta ahora, por 84 mil 828 millones de pesos (mdp), si bien asociado con otras empresas. En concreto con ICA, fundada por Bernardo Quintana, histórica constructora de los regímenes priistas desde su nacimiento en el sexenio de Miguel Alemán; y con La Peninsular, de Carlos Hank Rohn. Además, los cuñados del expresidente Carlos Salinas participan en el mismo consorcio: la Constructora y Edificadora GIA+A, propiedad de Hipólito Gerard, así como la española Acciona, en cuyo consejo de administración figura Jerónimo Gerard, hermano del primero”.

En suma, entre alzas, gasolinazos, recortes presupuestales, privilegios y corrupción, el panorama en México para la industria de la construcción es gris.

Aunado a lo anterior, las obras en México no cuentan con planeación a mediano y largo plazo y eso genera inversiones sexenales que en muchas ocasiones no reflejan el desarrollo esperado ni la eficiencia en la inversión de los dineros públicos; en respuesta, la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC) como órgano de consulta, en coordinación con la Confederación de Cámaras Industriales (CONCAMIN) y el Consejo Coordinador Empresarial (CCE), exigen transparencia, rendición de cuentas y promueven en todo el territorio nacional, los Foros de Consulta denominados Infraestructura 2030 enfocados hacia un Programa Nacional de Infraestructura Sostenible 2030, con la participación de funcionarios públicos, académicos, empresarios y sociedad civil, con expositores y mesas de diálogos. El más reciente es el 6º. Foro de Consulta denominado “Infraestructura energética para la competitividad” realizado el 5 de Septiembre de 2017, en el Centro de Convenciones Campeche XXI, en la ciudad de Campeche.

Estos foros tienen como objetivo que para el mes de octubre se tengan identificados los proyectos para el desarrollo a mediano y largo plazo, del México que queremos. Proyectos que surgen de las propuestas de los especialistas y la sociedad en su conjunto para la optimización de los recursos naturales y económicos, que permitan el desarrollo de infraestructura con planeación y visión a largo plazo, y que a su vez pueda generar oportunidades de negocios para las empresas mexicanas. Con esta información recabada, el reto será diseñar mecanismos de participación de las micros, pequeñas y medianas empresas dedicadas a la industria de la construcción, que representan casi el 90% en el país y que son las más afectadas por la caída actual; sin embargo son las que generan también el mayor número de empleos directos e indirectos, ya que esta industria impacta en mas de 100 ramas de la economía nacional.

Se hace necesaria una mayor participación y vigilancia de los expertos y la sociedad para darle rumbo y certidumbre a este país en materia de infraestructura y una buena dosis de voluntad gubernamental para mayor inversión en obra pública, así como rendición de cuentas y transparencia en el manejo de recursos públicos. Por otra parte, reglas claras en la inversión privada que de certeza a las mipymes del sector que sean subcontratadas.