Alguna vez te has preguntado: ¿Qué es la Eficiencia Energética?

Por Mariana Merith Ramírez Morales

Se trata de un término polivalente, esa es la conclusión a la que han llegado los grandes expertos cuando llegó la hora de ponerse de acuerdo a la hora de establecer un indicador específico de eficiencia energética. Podríamos resumirlo en un término genérico, en primer lugar como el mejor aprovechamiento de la energía mediante mejoras de la misma y; en segundo lugar el ahorro de energía mediante cambios en los comportamientos de los usuarios.

Este rendimiento energético depende principalmente en las tecnologías utilizadas. Por lo tanto, para mejorarlo significa utilizar las mejores tecnologías para consumir menos, tanto la fase de producción de energía con en el consumo final.

La climatización es un  elemento imprescindible para conseguir el bienestar térmico de las personas, independientemente de las condiciones climatológicas donde te localices.

Un ejemplo muy práctico seria  instalar sistemas que evitan el consumo del modo espera (“stand-by”) de muchos aparatos eléctricos (televisión, hornos de microondas, etc.).

Todo esto son acciones  cotidianas a las que no otorgamos  importancia,  pero posiblemente alguna  vez te hayas preguntado:

¿Cómo se genera el calor y el frío? ¿Cuánta energía es necesaria para obtener la sensación de confort? ¿Se aprovecha todo el calor y frío generados o existen pérdidas significativas en la cadena de producción y distribución  de la climatización?

Ahorrar energía en sentido general implica también un cambio de comportamiento de los consumidores.

Llegando a la conclusión sin duda que el aumento de la eficiencia energética es el camino más  importante  que  se  puede  realizar  en  estos momentos, para mejorar la economía, el medio ambiente y permitir un crecimiento sostenible de la humanidad. Entre las mejoras de eficiencia energéticas se consideran como más interesantes y a corto plazo: el aislamiento térmico, el aprovechamiento de la inercia térmica, el uso de los materiales de cambio de fase, tanto en la construcción, como en la climatización y  el aprovechamiento del frio gratis que puede aportar el  aire del ambiente.